CAPÍTULO 59: LA PEOR DE LAS NOTICIAS
Michael
El mundo parece detenerse por un instante cuando escucho el grito desgarrador de Natalie. Nadie me dice qué pasa, no me dejan verla y la angustia está por acabar con lo poco que me queda de cordura.
De repente la veo salir junto a los médicos que la llevan rápidamente a la sala de operaciones, y yo me quedo allí, en la sala de espera, sintiendo que el tiempo se ha congelado a mi alrededor.
—¡Natalie! —llamo, le sigo por el pasillo pero van tan rápido