CAPÍTULO 46: SIN RESENTIMIENTOS, CUÑADO
Michael
Me despierto en la cama por una llamada a mi celular. Palpo las sábanas y de inmediato me doy cuenta de que Natalie no está a mi lado. Le busco con insistencia, pero el maldit0 sonido del teléfono no se detiene. Contesto sin ver quién es y estoy a punto de mandar a quien sea que me llame a la mierd4 cuando escucho su voz.
—¡Michael! ¡Michael, por favor, ayúdame! —La voz suplicante de Maddox me saca una sonrisa involuntaria. Asumo que le llegó el m