CAPÍTULO 42: ELLA CONFÍA EN MÍ
Michael
Natalie suspira de alivio y me rodea con sus brazos en un espontaneo abrazo que no me esperaba. Sonrío y rodeo su cuerpo contra el mío con fuerza.
—¡Está bien! —exclama con felicidad.
—Me alegra que todo haya salido bien, princesa.
—Esto fue gracias a ti —me dice con los ojos brillantes de la euforia.
—Yo no soy doctor, solo ayudé a conseguir al mejor de todos —respondo encogiéndome de hombros.
Escucho a Maddox refunfuñar detrás de mí, pero hago caso omiso