Mundo ficciónIniciar sesión—Es hora de irnos —su voz resonó cerca de su oído y luego sintió la palma en su vientre.
Ella puso su mano encima de la suya y luego se giró en forma lenta, Xavier iba a caminar para salir de la terraza, pero ella lo frenó.
—¿Confías en mí? —le preguntó Ana.
—Por supuesto…
—Entonces mírame a los ojos y dime que ves cuando te digo: Te amo…







