Kenna pasó al lado de Anna que fue incapaz de tocarla debido a Zahid, ella fue directo donde Selim y acarició su herida.
—Selim —ella le habló con dulzura —por favor abre tus ojos.
Él comenzó a parpadear y lo primero que miró fue la mirada angustiada de Kenna, Selim llevó su mano a la venda.
—Ay —él hizo un mohín de dolor —¿Qué me ha pasado? ¿En dónde estoy?
—Selim, te encuentras en el hospital y con una herida en la cabeza. Me han llamado de inmediato porque así lo pedí la última ocasión que e