Selim quedó mirando a Anna como si no creyera lo que sus oídos escuchaban, él parpadeó varias veces y busco una pizca de engaño o alguna especie de broma retorcida que explicaran el comportamiento neurótico de la mujer que un día había amado.
—No me quedes mirando de esa manera, porque ten por seguro que me encuentro hablando muy en serio. Ahora quiero que le digas a la estúpida de Kenna que se deje de meter en nuestra relación y le dices que quieres intentar que todo esto funcione.
—En serio q