Se olvidó de todos sus rencores, de cómo la habían humillado los familiares de su difunto esposo, que, si recordaba bien, habían sido muy hirientes.
Dos semanas antes de la recepción, la madre de Ani contactó con la familia de su difunto esposo, que se encontraba en el extranjero, informándoles de que su nieto celebraría una recepción en Yakarta y rogándoles que asistieran para darle su bendición.
La madre de Ani no tenía muchas esperanzas porque en aquella época su suegra no la había tomado en