Anna entrecerró los ojos al mirar a Rafael que la observaba con deseo. Dándole un codazo suavemente en el estómago, haciendo que el hombre se quejara.
"Parece que necesitaré un cojín en mi estómago si nos casamos en el futuro."
Anna se rió, tan hermosa que hizo que Rafael se sintiera exasperado y besara su mejilla.
"Avísame cuando lleguen a Bali, los extrañaré mucho, especialmente a ti," susurró Rafael.
Abrazó a Rafael, Anna apoyó su mejilla en el amplio pecho del hombre, inhalando el aroma mas