Capítulo 31
Rebeca
El gran día por fin había llegado y el nivel de nerviosismo que siento en estos momentos es parecido a cuando di a luz a mi hijo o peor aún, siento más nervios que en aquel momento.
Siento que el corazón se me va a salir por la boca en cualquier momento y mis manos sudan y tiemblan como si fuera una hoja seca. Lo que me hace cuestionarme una vez más en el día si estoy haciendo lo correcto o no.
Me miro varias veces en el espejo e intento no pensar en los motivos reales por lo