99.
A pesar de los cortes en las manos de Matilda, ella estaba de buen humor. Le encantaba lo que había preparado esa noche. Las vendas que dejó Mariano, no le impedían hacer su trabajo, así que su humor no se arruinó.
Matilda se movía de lado a lado, con agilidad en la cocina de Mariano, en nada ya tenía la mesa lista para comer.
Comenzó con el aperitivo, era un ceviche frutal de coco con mango. Una vez preparado, fue al bar en donde Mariano estaba finalizando las bebidas.
“Bien, Titi, te tengo do