137.
La sonrisa del rostro de Enrique se congela nuevamente, pero, decide ignorarlo, “me informan que es algo que tú puedes ayudarme mejor que nadie…”
Matilda entrecierra los ojos. La verdad, aunque solo ella pudiera hacerlo, no era un motivo para que alguien como él interrumpiera una reunión, mucho menos cuando se trataba de una reunión con el Sr. Bonsole. Por lo que, su tono de voz no era tan amigable como normalmente se le escuchaba, “de momento me encuentro viendo otros temas. Si gustas, puedes