Los días siguientes transcurrieron sin incidentes visibles.
El palacio continuó con su rutina habitual, las reuniones se llevaron a cabo sin interrupciones y las interacciones entre familias siguieron su curso como si nada hubiera cambiado. Desde fuera, todo parecía mantenerse en equilibrio.
Pero para Alina…
no era así.
Había tomado una decisión, y la estaba cumpliendo.
No buscaba a Darian, no reaccionaba a su presencia más allá de lo necesario y mantenía cada conversación dentro de un