Mundo de ficçãoIniciar sessãoFANNY
—Has sido muy valiente —me sonrió el hermano de Audrey, justo cuando dejó la máquina en la mesa de al lado de la camilla.
Hice una mueca, al sentir un dolor desgarrador provenir de mi espalda. El que no me haya quejado, ni tampoco gritado, no quería decir que no me haya dolido. Había olvidado lo doloroso que era, inclusive, estuve a punto de hacerme pipí en los pantalones.
—Duele hasta el alma —dije, suspi







