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Capítulo veinticinco

No le dirigí la palabra en todo el camino, por mas que me cueste admitirlo aun estoy molesta y no creo que se me quite pronto. El auto de mí oadre esta estacionado fuera de la casa así que creo que me voy a librar de la charla que me esta pensando dar Eliodas, me baje de su auto casi corriendo

  - Hola papa - lo salude y se bajo del auto -¿si estabas aqui por que o me llamaste? - bese su mejilla

  - es wue vine sin avisar, ya casi me iba

 
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