Aún así Olivia acomodo su cabello y caminó firmemente hasta la entrada del restaurante, donde un hombre de traje elegante la condujo hasta donde Liam la esperaba con ansias.
—¡El señor Paterson está esperando en aquella mesa! —dijo el hombre señalando la única mesa ocupada.
Olivia ancho sus ojos, y no pudo evitar sonreír, en verdad era guapo, demasiado guapo diría ella.
Ella caminó hasta estar justo en frente de la mesa donde Liam se encontraba con una sonrisa dibujada en su rostro.
—¡Hola cari