Cap. 35: ¡Es una pesadilla!
Juliana se miró en el espejo, ajustando el último mechón de su cabello. Había elegido un vestido deslumbrante para la cita con Alfredo, queriendo sorprenderlo y hacer de su almuerzo un momento especial. Era un vestido de verano amarillo con flores, que se ceñía perfectamente a su figura, realzando sus curvas con elegancia. Su cabello estaba suelto, con ondas suaves que enmarcaban su rostro. Había optado por un maquillaje sutil pero llamativo, con un delineado preciso que resaltaba sus ojos y un