Cap. 29: ¿Le dirás de lo nuestro a Bruno?
Antonia apretó los puños, el corazón le latía a prisa, sintió una mezcla de furia y disgusto. Miró la imagen, frunció el ceño al confirmar las palabras de Cata. Esto no solo era un escándalo, sino una traición que no podía dejar pasar. Su mente comenzó a trabajar rápidamente, planeando su siguiente movimiento.
—Gracias, Catalina. Esto es más útil de lo que imaginaba. Mantente atenta y avísame si descubres algo más —solicitó antes de colgar.
Antonia se recostó en su silla, su mente hervía de ira