POV MIA
—Gracias por traerme de vuelta —le respondí, poniéndome de puntillas para besarlo.
Después de eso recibió una llamada, se disculpó y fue atenderla, mientras yo fui hasta la cocina y decidí que haría la cena para nosotros.
Mientras Sebastiano hablaba por teléfono en su despacho, yo me dirigí a la cocina, un espacio amplio y moderno que siempre había admirado por su simplicidad y elegancia. Aunque todo parecía demasiado perfecto, casi como si nadie lo usara, había algo reconfortante en es