POV MIA
—Quiero que volvamos a casa —susurró de repente—. Por favor.
Sebastiano se relajó bajo mi toque, pero aún podía sentir la tensión en sus músculos. Sabía lo difícil que era para él ceder, especialmente cuando se trataba de algo tan íntimo como compartir su espacio. Pero ese simple "por favor" que había pronunciado significaba mucho más de lo que las palabras dejaban entrever.
—Está bien —le respondí con suavidad, acariciando su rostro—. Volvamos a casa.
Sus ojos oscurecidos con emoción e