POV VALENTINA
El vuelo fue tranquilo y, después de unas horas, comenzamos a descender hacia la isla. La vista era impresionante: una extensión de arena blanca rodeada por aguas cristalinas. A medida que nos acercábamos, sentí una sensación de alivio. Tal vez aquí, en este paraíso aislado, podría encontrar un momento de paz.
Al aterrizar, Marco me guió fuera del avión y hacia una casa elegante y moderna que se alzaba entre las palmeras. La brisa marina era refrescante, y el sonido de las olas ro