POV MIA
El aire se espesó, denso, cargado de una electricidad mortal. La voz del hombre que pronunció mi nombre seguía resonando en mis oídos como un eco distante, pero el pánico en mi pecho era brutalmente real.
Mis piernas temblaban, mi cuerpo entero parecía negarse a obedecer mientras mi mente gritaba una sola orden: ¡Corre!
Pero no había a dónde.
Los hombres bloqueaban cada salida, sus armas en alto, sus miradas de acero fijas en mí. Afuera, los neumáticos aún humeaban sobre el asfalto, tes