Capítulo 36 ¡Soy un verdadero estúpido!
Samantha estaba demasiado excitada, se quitó su blusa y el pantalón del pijama, no escuchaba nada de lo que él le decía, estaba sorda, lo único que podía era dejarse llevar por sus propios deseos.
Se dejó controlar por su instinto, se montó en su regazo, abriendo las piernas, con sus rodillas dobladas a cada lado, como si fuera una vaquera, mirándolo de frente, tomo sus manos, y lo hizo acariciar sus senos.
De inmediato Matteo sintió que sus manos tuvie