Capítulo 131 ¡Confía en mí!
Mientras Melissa conducía a toda velocidad, el aire dentro del coche se volvía cada vez más denso, y cargado de miedo.
El sonido del motor rugía y los neumáticos chirriaron en cada giro brusco. Melissa apretaba el volante con fuerza, con los nudillos blancos, luchando por mantener el control del vehículo mientras la adrenalina le palpitaba en las sienes.
El hombre que la ayudó se sostenía con fuerza en el asiento de trasero al lado de Samantha y la niña, él venía lam