Mundo de ficçãoIniciar sessão—Tranquila, él exageró, no tenía por qué hablarte así— dice Ed mientras vuelve a sentarse en la mesa sujetando su cabeza con ambas manos. —Quien habló fue su orgullo como hombre, dale tiempo.
—Aun así no tenía por qué ofenderla de esa forma— dice Ania sentándose a lado de Edward mientras vuelve a insistirle que se tome la medicina.
—Pero hay que entender que no es fác







