Mundo ficciónIniciar sesiónCon forme mis pasos se alejan puedo escuchar el rugir del motor del carro de Kurt, cuando llego a la puerta del local volteo para verlo partir y alejarse por la avenida. Entro a la florería y veo a Irene que me recibe con una sonrisa cargada de alegría y sobre todo aparentemente sincera.
—¡Buenos días, Sam!
—Buenos días— le sonrío con algo de pena y camino entre las flores lista p







