Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué demonios?— es lo único que puedo decir al ver a los dos hombres en esa situación. Veo a Nikolai que levanta su mirada hacia mí, tiene la ceja abierta al igual que el labio y me quedo horrorizada, camino hacia él llena de preocupación y antes de poder acercarme lo suficiente él se levanta y me hace detener, toma de un solo trago su bebida y deja tanto el vaso como la botella en la mesa.
—Te necesito— s







