Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡¿Qué demonios fue eso?! —Exclama Ed angustiado.
—Les dije que eran trampas rudimentarias, pero efectivas —dice Erika de nuevo.
—¿Por qué tu padre puso trampas? ¿No está custodiado por los Rudenko? —pregunta Piero mientras avanzamos con más precaución.
Tomo una vara del piso lo suficientemente grande para usarla de bastón y presionar con este el camino frente a mí antes de pisarlo, tal vez pueda descubrir alguna trampa oculta antes de que me mate.
—No, ellos s







