Mundo ficciónIniciar sesión—No. —La voz del fantasma de Sam suena suave y triste dentro de mi cabeza—. Nos abandonaste. —Acerca su mano a mi mejilla, pero no la siento.
—No… No las abandoné… ¡NO! —grito con fuerza y me alejo, herido, rabioso, de pronto siento que la odio—. ¡Tú me abandonaste! ¡Me dejaste y me arrebataste a Misha!
—¿Qué esperabas? Me ibas a cambiar por Irina —contesta y una lágrima corre por su mejilla.
—Jamás te hubiera cambiado por Irina.
—¿Cómo esperas que te cre







