Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe trata de pasta con camarones, el olor es sublime; hay pan de ajo en el centro y un pequeño plato con aceite y vinagre balsámico para remojar el pan así como queso parmesano.
—¿No tienes hambre? ¿Me dirás que ese potaje que te sirven todos los días es mejor que esto? —pregunta con una sonrisa, seguro de que voy a caer en la tentación.
—¿Me quieres envenenar? —Es lo único que se me ocurre para justificar todo esto.
Libera una carcajada estridente que me hace retrocede







