Mundo ficciónIniciar sesión—Tú eres diferente, Samantha. Dime… ¿qué vio el demonio ruso en ti? ¿Yo lo veré también? —me dice al oído, disfrutando de hacerme sufrir.
—Entre más tiempo me dejes vivir, más posibilidades tendré de matarte —respondo llena de rabia sin miedo a las represalias.
Sonríe divertido, me toma por el cabello y me obliga a sentarme de nuevo donde estaba.
—Eres una rusalka, el digno ejemplo de la fuerza, el estoicismo y la perseverancia, muñequitas creadas para matar, dignas y







