Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando volteo Ed ya no tiene máscara y sus ojos son de una tristeza tan profunda como la que siente mi corazón. Acerca su mano a mi máscara y la retira lentamente de mi rostro, descubriendo que debajo de esa sonrisa torcida y sádica se encuentra una mueca de tristeza y dolor.
—Sabes que a tu hermano no le puedes ocultar nada, ¿verdad? —Ed intenta sonreírme, pero mi tristeza lo obliga a bajar las comisuras de sus labios, imitando mi







