Capítulo 94; No tengo límites.
En cuánto llegaron a la habitación, la tensión fue aún más evidente, se podía notar que tanto Anouska como Miranda, respiraban con un poco de agitación.
—Bien, dejemos las cosas claras desde un principio. Intercambiamos documentos.
—Si— ambos hombres buscaron sus documentos y lo entregaron al otro, los mismos consistían en un informe médico que dejaba en claro la buena salud tanto de Miranda, Iker, Anouska e Iván, eran estudios sanguíneos que demostraban que no tenían ningún tipo de transmisi