Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Qué alegría que hayas vuelto, Mi amor!— dijo Miranda, poniéndose en pie de inmediato y corriendo hacia él, quién abrió los brazos para recibirla y estrecharla contra su pecho en un cálido abrazo, trasmitiéndole en ese sencillo gesto tanta fuerza y seguridad, los brazos de Iker, eran su lugar en el mundo.
—¿Qué sucede, Miranda?— le preguntó con preocupación, al notar su estado, la estrechó cariñosamente, besándo su frente.







