Capítulo 65; El diablo se viste de ángel de luz.
Después de haberlo besado le sonrió con ternura.
—Quiero ir al mar— le sonrió.
—Vamos, aprovecharé de pescar la langosta.
—Mi amor, ¿Langosta, lo dices en serio?
—Muy en serio, te prometí la cena de una Reina— besó su frente, para tomar una lanza que estaba junto a la puerta— quizás consiga también un par de peces, así completaríamos una cena maravillosa— entrelazó sus dedos y emprendieron el camino a la orilla de la playa— no es la primera vez que obtendré una langosta, de hecho, ya he sacado