Capítulo 62; No me importa pagar el precio.
Angelo, disfrutó con los ojos cerrados, mientras, Lara lo acariciaba lentamente y el parecía anclado con sus dos manos en sus pechos. Abrió los ojos y la observó, ella sonreía, una enorme sonrisa iluminaba su rostro.
—Eso. . . se sintió increíble— en cuánto lo dijo, Lara se acercó a él y lo besó.
—Será mejor, lo sé. Ahora, vamos al agua— sonrió para darle un beso y caminar al agua, se sentía tan refrescante contra su piel que Lara, no pudo evitar zambullirse, disfrutándo del contacto contra su