Capítulo 108; Testarudo.
Despertar envuelta en la pasión de los brazos de Iker, era la mayor delicia de su vida, la boca de él besando los rincones de su cuerpo, sus manos recorriéndola, era una forma exquisita de enloquecerla, cuando Iker, se deslizaba en ella, llenándola, era la manera en la que alcanzaba su paraíso personal, nada se comparaba a aquella maravillosa sensación, de ser llena, complementada por el ser que amaba, era una experiencia sublime, no podía evitar las lágrimas en sus ojos, al ser poseída de aque