29. Negociación II
Judith López
—¿Pero estás pensando en su bienestar? A mi lado tendrá todo, una casa, una familia estable, jardín, paseos, juguetes, no lo prives de eso, piénsalo, ven, vamos por él pasa el día con él, por la noche lo recogeré.
Me quedo en silencio todo el camino, ya no llegamos a la casa que era de sus padres puesto que la habían vendido, pero vamos a una muy cercana de donde queda la casa de los Rubier.
—Es la casa de los padres de mi novia, pasa un rato.
Bajo del auto. Camino detrás de él. E