83- El peso de la culpa.
En la mansión Bustamante Isabella, con su espalda apoyada en el amplio respaldo de una silla de caoba,hojeaba una revista en la sala de estar.
Su arresto domiciliario cada día se volvía más pesado.Estaba agradecida con Victor por la ayuda que le había prestado de lo único que se quejaba era de tener que ver a Mikaela a cada rato.
“Lo que más deseo es volver a San Francisco". Pensó con la mirada perdida en las hojas de esa revista.
-¿No hay un abrazo para esta amiga que tanto te quiere?
La v