61- Venganza.
-Señora,Claudia,¡no se lo diga a mi mamá,¡por favor!-Los ojos húmedos por lágrimas que caían de forma copiosa sobre el rostro del pequeño Ceo cómo lo llamaba su madre.
Mathias había estado jugando con las canicas en la planta alta de la mansión,en un descuido Claudia pisó una y se resbaló,apenas pudo apoyarse de la pared para no caer.
-¡No llores,querido será nuestro secreto.
El grito histérico de Mikaela resonó en la parte alta de la mansión.
-¡Mathias!
El pequeño corrió nervioso y su madre l