31- El peso de la culpa.
-¿Quién puede ser tan inoportuno?-Isabella se alisó los cabellos y se dirigió a abrir la puerta antes de que le dañaran el timbre.
-¡Voy, ya deje de timbrar!
Victor estaba parado en frente de ella con expresión de Angustia.
—Tenias que ser tú,¿no te quedó claro que no te quiero ver más.
El millonario no se inmutó ante sus palabras, su rostro parecía compungido.
—Eduardo tuvo un accidente en el coche y se encuentra entre la vida y la muerte.
Isabella ahogó un grito de dolor y luego abofeteó a Vi