El tiempo corría a pasos agigantados y por más que no quisieran separarse, debían apurarse antes de que algo se interpusiera en el camino de la joven. Ella con suavidad posó sus manos en el pecho de Taylor, haciendo que, con un pequeño empujón, ambos se separaran. —Debo seguir empacando — susurró dando un último y fugaz beso en la mejilla del mayor.
De camino al Aeropuerto, Nathan mantenía el silencio, habían compartido bastante tiempo juntos e incluso, para Sharon era difícil aquella separació