Con una pequeña y nerviosa sonrisa, marqué una segunda vez, más les valía que respondieran porque del caso contrario estas ratas podrían escapar una vez más, y estaba segura de que, si lo hacían, se esconderían peor que una cucaracha.
—Sharon ¿Sucedió algo? — preguntó Nathan al otro lado de la línea. Sentía como un peso me era quitado de encima, solo era cuestión de tiempo para que Verónica se enterara de lo que estaba sucediendo en su casa, rogaba a que ella pudiera comprender rápidamente qué