—¿Vestirme cómo Verónica? — preguntó con un poco de duda. —¿No deberías ser tú la que se viste de ella? — cuestionó elevando una de sus cejas mientras tragaba grueso.
—No tenemos tiempo para discutir, además de eso, debo estar preparada para defenderte— sonreí —si simulo estar acostada, no será tan rápido a comparación— di unos golpecitos en su hombro —ve rápido.
En los dos minutos siguientes, Taylor ya estaba en posición, por mi parte estaba detrás de una de las puertas, ellos entrarían muy p