Capítulo 39. Príncipe hechizado.
Cínicamente, Benjamín elevó la comisura derecha de sus labios y se apartó con la intención de irse.
—Piensas que eres mejor que yo. Sé que debajo de tanta pulcritud debe haber mucha pudrición escondida. Solo actúas así para que nadie pueda conocer tu verdadero yo, pero pronto descubriré quién eres, y ese día no podrás mirarme a la cara con tanta superioridad. Sácate de la cabeza, Maxwell; no eres perfecto, todos tenemos debilidades en la vida.
—Dime algo, ¿por qué culpar a una mujer que no te