Belcebú de alguna manera no creía que Helel llegara a estar en contra de los gobernadores, después de haber organizado todo desde el reino de las tinieblas. Resultaba ser algo prácticamente inconcebible para Belcebú esta situación que se estaba presentado de inmediato y sin ser de alguna manera coherente a los supuestos intereses de Helel de apoderarse del trono de Ishmalkahama.
Lo cierto es que Helel siempre estaba velando por sus propios intereses sin necesidad de alguna manera de consultarlo