Tras la declaratoria de Hades y tras haberse sentado en el trono supremo aún con más fuerza y esplendor que cada uno de los seis tronos de la ciudad santa. Ishmalkahama comprendió que Hades no estaba jugando a ser dios. Hades como dios antiguo poseía el suficiente poder, ¿si así lo deseaba? Para destruir los nueve cielos, sin embargo, la gracia y el poder del todo poderoso Hariel se encargó que, ¿mientras estaba forjando el infierno y el trono del inframundo? Los cielos no desaparecieran en lo