—esta bien jefe
Ella se retiró.
Charles de la rabia no se acordó que Pocahontas está en la línea.
Cuando se acordó, ya ella no estaba en la llamada, Charles apretó el celular con fuerza, le dieron ganas de lanzarlo y no sabe ni por que.
Él se puso de pie y se sirvió un trago, luego se acercó a la grande ventana de cristal para ver la ciudad.
Llamo a su amigo para adelantar la hora de verse.
Él salió hacia el ascensor.
—señor
—¿¡qué Elianis!?
—¿a dónde va? no tiene citas ni nada por el estilo,