Ella grita, y no para de grita
lo cual es más excitante para él.
Charles la cambia de posiciones, y luego la acuesta a ella en la alfombra poniéndola en 4, se introdujo en ella tomando sus manos teniéndola hacia atrás como una prisionera.
—¿te gusta Pocahontas?— pregunta él agitado y mantiene un ritmo perfecto
—mmmm señor... Charles, si siga así por favor, no pares señor
Él sonrrie satisfecho y siguió haciéndola suya hasta que ella ya se veía agotada fueron 5 veces que la hizo suya sin parar.
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