Antes de irme a dormir, revisando la galería de mi celular me encontré con una fotografía del día de nuestro matrimonio.
Recuerdo las risas de ese momento con cierta nostalgia, como olvidar la gran felicidad que se extendía por todo mi cuerpo de tan solo ver en los ojos de Kiara ese brillo tan intenso como el titilar de una estrella en el cielo.
— Me has hecho la mujer más feliz del mundo, del planeta de todo el universo. Te amo, Santiago —Me dijo susurrandome al oído dándome un pequeño mordis