__ Sara, háblame. - pidió Joseph con los brazos extendidos para colgar del techo de la cabaña donde estaban.
No escuchar un solo sonido lo alteró, se removió intentando liberarse, pero aún no era posible.
__ Sara. - insistió.
__ Son catorce hombres armados. - dijo Sara de repente devolviéndole la tranquilidad. - Dos vigilantes en los árboles de la derecha, uno con rifle de francotirador, dos más en la entrada y uno en la puerta.
__ ¿Que estabas haciendo? - cuestionó su cuñado.
__ Leonardo m